martes, 12 de septiembre de 2017

Ya salió la segunda parte de la biografía de Fernando Samalea

Continuando “Que es un long play”, “Mientras otros duermen” es la versión novelada de un período “adrenalínico” de la vida de Fernando Samalea, entre 1997 y 2010.


Detalla el periodo de los discos de bandoneón que grabó y muchas historias junto a Gustavo Cerati, Charly García, Andrés Calamaro, Joaquín Sabina, Miguel Bosé, A-Tirador Láser, Belmondo, Caetano Veloso, Fabi Cantilo, Daniel Melingo, Calle 13 y Fernando Kabusacki, detallados en sus 570 páginas. Contiene además 32 páginas de papel especial con fotografías y epígrafes.

Hace unos días Fernando tuvo unas palabras sobre su sentir para con “el emperador del universo” como alguna vez lo llamó: "Su altivez me fascina, y a él le queda muy bien: sabe mostrar sus creaciones como quien da vuelta un naipe y es una carta valiosa. ¡Siempre parece estar revelando una verdad universal! Como buen demonio de alta alcurnia, tiene algo de Conde Drácula, no exento de ternura. Al hablar, intercala onomatopeyas, movimientos de manos, levantamientos de cejas y expresiones dignas de un tablado teatral. En su órbita irresistible, sucede algo importantísimo de forma constante."

Charly por su parte escribió un párrafo para la contratapa del libro: "Siempre me sorprendió la musicalidad de Fernando. No piensa como un baterista, no tiene vicios musicales, ni de los demás. Su primer libro me divirtió mucho. ¡Tiene más memoria que yo! Le deseo mucho éxito como escritor. Es el primer escritor baterista que conozco."

Aquí el episodio del nuevo libro “Teléfono. Es Charly García: ‘¿Te gustaría tocar conmigo en la playa hoy?’”

...Un domingo caluroso del verano de 2008, desayunaba en el bar Mania's de Constitución, mirando hacia la avenida Caseros por el ventanal ante medialunas de grasa y cafés con leche, cuando sonó mi celular.

—Fernandito, ¿cómo estás? Soy Charly —dijo con la voz más aguda de lo habitual, la que usaba cuando estaba por pedir un favor.
De inmediato, agregó:
—¿Te gustaría tocar conmigo en San Bernardo?
—Pero, por favor, claro que sí. ¿Cuándo sería?
—¡Guau, man, hoy mismo! Vamos en dúo, vos y yo, ¿entendés? O sea, la rompemos, ¿you know?, ¡somos lo más!
—¡Y somos los más modestos! —agregué.
—Ahora te pasa a buscar mi manager para llevarte en su auto a la Costa. Yo ya salí en una combi, paso por lo de Carlitos Blue's a buscar unas cuerdas y te espero a mitad de camino en la ruta, así seguimos juntos, ¿OK?

Escuché el clic del corte telefónico y no pude emitir respuesta. Pagué la cuenta y caminé las cuatro cuadras hasta el altillo a buscar algo de ropa. Un automóvil marrón esperaba estacionado frente al portal de la calle San José. Su aspecto evidenciaba no cumplir con ninguna de las reglas establecidas, en especial las relacionadas con la seguridad. Quien oficiaba de asistente iba al volante y el manager, como acompañante. Su altivez de "productor" hacía sospechar a simple vista que al compositor de turno solo le diría el diez por ciento de la verdad sobre sus negociaciones. Atrás estaba sentada una rubia, con varios bolsos. La secretaria de la "agencia", según dijeron. Me apreté como pude y el chofer aceleró a toda velocidad en dirección a la Plaza España, para doblar hacia la izquierda hasta la calle Salta, luego por Brasil a la derecha y tomar la autopista en la 9 de Julio. No tardé en corroborar que la imprudencia era su fuerte. Para colmo, los "organizadores" iban tomando cocaína de un frasco, con una cucharita plástica blanca o directamente desde la parte superior de la mano, haciendo un hueco con el pulgar y el índice, a la manera de la sal y limón de un tequila. Constaté que el promedio de ingesta de "chofla" —ese era el apelativo gracioso que usaba Charly— sucedía cada seiscientos o setecientos metros.
Nuestro productor, voluminoso y transpirado, hablaba por celular de manera ininterrumpida. Teléfono en la oreja, exponía hacia el asiento de atrás, sin darse cuenta, su mano blanquecina por la sustancia. Advertir por el espejo retrovisor la forma en que el conductor miraba la carretera, parpadeando nerviosamente y nublando su vista por largos segundos, tampoco generaba demasiada confianza. ¡No podíamos creerlo!

—Charly nos espera en algún lugar de la ruta, ¿no? —dije, como si lo que estaba ocurriendo fuese de lo más rutinario.
—Sí, sí, quedate tranquilo, ya está todo arreglado —contestó el manager secamente.

Mientras tanto, para aportar surrealismo, la rubia hablaba del grupo La Mancha de Rolando. Fuimos surcando el asfalto de la carretera y sus verdes, bajo el sol, leyendo publicidades al paso.
De improviso, una patrulla policial hizo señas para que nos detuviésemos. 
El hecho se asemejó a recibir un baldazo de cemento portland. "Buenas tardes, por favor, bajen todos del automóvil con papeles y documentos", esbozó monocorde uno de los agentes. "Tranquila, no pasa nada", le dije a la secretaria, seguramente no muy convencido. Al lado de la palanca de cambios habían quedado, bien visibles, dos frascos llenos del conocido clorhidrato blanco, que nadie se ocupó de esconder. Calculé que unos treinta gramos estarían a disposición de algún juez de turno, para bajar el martillo y dictar una frondosa condena para todos. Aunque la peor evidencia eran los rostros desencajados de nuestros choferes. Nuestro Bill Graham vernáculo gesticulaba ante los uniformados con aire de superioridad, dándole palmadas al techo del patrullero para agregar énfasis a algunos de sus reproches. Su asistente observaba en silencio, con el mentón hacia abajo, apoyado sobre el capot y de brazos cruzados, con aspecto de asesino serial. No entendí cómo aún no habíamos sido esposados y conducidos a una cárcel de extrema seguridad. Pero, los ángeles protectores fueron fieles una vez más y, a los pocos minutos, nos dejaron seguir. ¡Incluso pidiéndonos disculpas! Bill estrechó su mano con restos de cocaína con el oficial y continuamos por la Ruta 2, hasta alcanzar la parrilla del kilómetro 140 donde transbordaríamos a la combi de García.

—¡Alzaga! ¡La vanguardia es así! —gritó al vernos, ajeno a los acontecimientos.
—No sabés, casi nos meten en cana —le comenté subiendo a la camioneta blanca, dudando si él me había prestado atención.

Multimedia, Charly cargaba blocs de dibujos, cuadernos y libros intervenidos, desparramados entre los asientos vacíos y el piso del vehículo. El desorden era total y un disco de Todd Rundgren sonaba a alto volumen. Se tomó unos cuantos kilómetros para describir cómo iba a ser el concierto y prometer brindar una maravilla artística sin precedentes a sus seguidores. Luego, acompañándose con un teclado portátil pintarrajeado al que le faltaban algunas piezas, cantamos sus canciones a modo de "ensayo", mirando árboles, vacas y caballos a velocidad crucero. 
Luego de entonar la frase "Y cuando estés masturbando a la nena en un hotel de Pinamar", tuvo un exabrupto de autovaloración: "O sea, OK, loco, o sea, soy el mejor, lo demás no existe". Recordó también lo que supuestamente había dicho el terapeuta inglés Ken Lawton sobre él: "Virtudes: memoria excelente y buena persona. Defectos: a veces se olvida el cepillo de dientes".
Al fin llegamos al complejo Zum, sobre la avenida San Bernardo. "Seis cosas hay en la vida: salud, dinero, amor, sexo, droga y rocanrol", gritó el Artista al bajar a la vereda. El boliche se llamaba Club Sol. Una batería Tama negra, con el logo del grupo Aturdidos pintado en el parche delantero del bombo —tal vez como advertencia a lo que vendría—, estaba montada sobre el escenario.
 Chequeamos los instrumentos con el telón cerrado, y poco después comenzó el "show". Una secta de Aliados no paró de alentar: "Borón bombón, Borón bombón, esta es la banda de Say No More".
García salió al ruedo empuñando su guitarra Gibson SG bordó, cubierto con una burka islámica. Para no quedar atrás, me hice un turbante rojo con un largo pañuelo que traía en mi mochila. Arrancamos con "This Time", un tema nunca editado que habíamos grabado en los ochenta con Los Enfermeros, interrumpido por él mismo para dar un breve discurso inconexo en inglés y advertir por el micrófono que "en Irak te decapitarían por pedir una canción"
Proseguimos con "Money" y "Vampiro", incluidos en el “Black Album” de 1992, un CD de circulación privada que habíamos compaginado con Mario Breuer, con demos e inéditos. La joven audiencia, habituada a los espectáculos impredecibles del bicolor, profirió una ovación.


—Bueno, les explico un poco por qué estamos acá... ¡no me acuerdo! —dijo el líder detrás de sus velos negros.
—¡Te queremos ver la cara, Charly! —vociferó una chica.

De forma aleatoria y caótica, sonaron músicas de Kill Gil como "Pastillas", y clásicos como "De mí", pero en tiempo de rock, "Hablando a tu corazón", "No toquen" y "Adela en el carroussel". Desperfectos, roturas de equipos, teclados cayendo al suelo desde mesitas de televisores y epítetos subidos de tono fueron lo corriente a partir de un momento. Su asistente trabajaba al límite de la esclavitud, mientras nuestro Héroe quedó con un slip como único atuendo. Tomando la guitarra o arrojándola a un costado, caminando de una punta a otra del escenario, sentándose ante teclados o lo que quedaba de ellos, amenazó esporádicamente a quienes intentaban fotografiarlo. "¿Por qué no complacer al público?", dijo luego ante un pedido, quizá solo para confundir.
García continuaba mostrando el encanto de lo incorrecto, transgrediendo leyes sociales como ningún otro ciudadano libre. ¡Si hasta los policías o jueces, antes que detenerlo, preferían su autógrafo o una foto con él! "Muchas gracias, las vacaciones siguen", dijo por el micrófono al despedirse.
Luego, le advirtió a su manager, que estaba parado al costado del palco: "Escuchame, yo soy el que da las órdenes acá, y no puede haber contraórdenes. Yo no tengo la culpa de que no hayan estudiado. ¡Ustedes son mis súbditos!".
Cuando volví al camarín, ya no había rastros de él. O mejor dicho, había demasiados: la habitación aparentaba haber sido bombardeada, o al menos invadida por una cuadrilla de vikingos expertos en guerras cuerpo a cuerpo. Decenas de sandwiches de miga, galletitas, botellas y vidrios rotos, incluyendo mis auriculares Sony, cubrían el piso. En una de las paredes se veía claramente, pintado con aerosol, el símbolo Say No More de la S, N y M entrelazadas.
Más tarde, fuentes fidedignas comentaron que el Líder Carismático había salido como una tromba del lugar, vociferando "¡Aunque no tenga razón, tengo razón!", para hacerle autostop al primer automóvil que cruzó por azar y desaparecer con rumbo desconocido.
Regresé a Buenos Aires en un bus de línea, mezclado entre familias y jóvenes de vacaciones, sin noticias del Artista...

Hernán para Cinema Veritè

viernes, 18 de agosto de 2017

Últimas novedades de Charly García. Documental con Fito Páez y participación en el disco de Palito Ortega.


Fito Páez trabaja en un archivo audiovisual que indaga en la obra de Charly García.

Esta semana, Fito Páez comenzó a concretar oficialmente la filmación del documental “La música según García”, basado en charlas en las que Charly García habla de su obra. El proyecto de Páez tiene ya, al menos, cinco años y se venían haciendo registros de ambos hablando sobre la obra del genio. Sin embargo, el encuentro concretado esta semana fue considerado por Fito el verdadero comienzo del film. 
La manifestación de la admiración que Páez siente por Charly García es pública y de prácticamente toda su vida. El rosarino llego a decir: “Si Charly no hubiera estado en el mundo, no habría estado yo”. Recordemos además que en los últimos años Fito viene homenajeando a Charly de varias maneras; editó un disco con una foto de él en la tapa al que llamó “Rock and Roll Revolution”;  organizó un mega homenaje con varias bandas y él mismo tributando su obra en el marco del Movistar Free Music; le dedicó un capítulo de su libro “Diario de viaje” y, además, no hay un recital en que el rosarino no versione algún tema de García.
Por ahora lo concreto es una foto en las redes sociales del autor de “el amor después del amor” junto al genial artista del bigote bicolor, con un mensaje que decía: "Acabamos de empezar la música según García".


Palito Ortega grabó a dúo con Charly García una nueva versión de Popotitos.

Palito Ortega quiere demostrar que su corazón tiene sangre rockera  y hace un par de meses empezó a grabar un disco de rock a manera de homenaje a los que empezaron a cantar Rock and Roll en español, los mexicanos “Teen Tops” con Enrique Guzmán quienes  popularizaron  la versión en castellano de “Bony Maronie” bajo el nombre de Popotitos.
 “Consideró que Guzmán y Los Teen Tops a finales de los 50 y principios de los 60, tuvo una gran influencia en este movimiento, a partir de entonces muchos cantamos rock”, dijo Ortega.  Entre los temas que se incluirá en el material se encuentra “La plaga”, “Popotitos”, cantada a dueto con Charly García; “Buen rock esta noche”, “El rock de la cárcel”, “María”, que escribió Palito Ortega y que también, en su momento, cantó Enrique Guzmán.
Otra canción que se grabó es “Donde suena el rock and roll”, que es un homenaje a Elvis Presley “el gran espejo donde empezamos a mirarnos todos” según sus propias palabras. El disco ya está terminado, su lanzamiento está previsto para finales de septiembre y es editado por Sony, compañía que también tiene contrato con García. La mezcla estuvo a cargo de Nelson Pombal, el mismo que con Charly mezcló “Random” el último disco de García y dijo que el álbum “fue grabado y mezclado siguiendo muchos conceptos de aquellos años dorados.”. Además saldrá en vinilo una edición limitada.


Hernán para Cinema Verité

lunes, 14 de agosto de 2017

Función especial de "Existir sin vos, una noche con Charly García" en la sala de Fitz Roy

El documental que nos muestra como en una noche de verano de 1994 Charly García crea una canción en la sala de Fitz Roy que le perteneció por más de una década, será proyectado en el mismo lugar que se filmó.


La sala de Ensayo de Charly en Fitz Roy 1245

En 1993, con el dinero ganado en la reunión de Seru Giran, Charly compró la casona de Palermo viejo, ubicada en la calle Fitz Roy al 1245. El lugar que había pertenecido a un conocido suyo llamado Basbus se convirtió por mucho tiempo en su bunker creativo y ofició al mismo tiempo de casa, sala de ensayo, estudio de grabación y oficina.
Durante ese tiempo se accedía por una puerta de hierro y vidrio a una sala de estar con un retrato de Miles Davis. Los dos ambientes del frente eran oficinas: la más chica estaba ocupada por Laura y Cecilia, secretarias de García, y la que daba a la calle, bastante amplia, era el despacho de Charly, allí hacía los reportajes, reuniones con sus músicos y demáses.
Una vez que se transitaban dichas oficinas, se llegaba  a un pasillo cuadrado con tres salidas: una daba a la cocina que se usaba como bar; otra al baño y la que pasa a la sala. La sala era un lugar muy espacioso con paredes de ladrillos a la vista del tamaño de una pista de patinaje estándar.
En el fondo había, y aún hay, una pileta de natación. Frente a ella había una casa adicional de dos plantas con cocina, living, baño y dos habitaciones, una en la planta baja y otra en la alta. En ella durante unos tres años vivió “La Bruja” Suárez, el armoniquista  per ese entonces amigo de Charly que poco después de irse, le inicio una demanda civil por “trabajo de casero” de alrededor de quince mil dólares a García. Según cuenta Fernando Samalea en su libro "Que es un Long Play", “la energía del lugar era encantadora y allí Charly mantenía un excelente humor y lográbamos muy buenos ensayos, a veces a pura charla y recuerdos".
Anecdóticamente en el verano del 99, mientras Charly seguía con su música y sus polémicas por la costa bonaerense, la sala fue usurpada. Según contaron algunos vecinos durante poco más de un mes estuvo ocupada por tres familias y podía verse la puerta con los vidrios rotos y cerrada con una cadena con candado. El desalojo fue rápido e incluyó a un Charly vestido de bombero, y así pudo preparar el recordado recital más convocante de su historia en Puerto Madero y gestar el regreso de Sui Generis en su sala. Finalmente, ya en la segunda parte de la década del 2000, y con el lugar prácticamente en estado de abandono total, García decide deshacerse de la histórica locación apremiado por algunos problemas económicos.
Así fue que en el 2006, el artista plástico Omar Lotito le compró la casa y la usó algunos años como atelier. En el 2010 el artista falleció tempranamente y, tras unos años -en el 2016- sus familiares decidieron remodelar y transformar la casa en “El Taller de Omar”, un espacio artístico para rememorar su obra y realizar diversas exposiciones y actividades culturales. Ademas, durante el traspaso a su último dueño algunos objetos pertenecientes al  “universo say no more” quedaron en la casa y sobrevivieron hasta hoy y son allí exhibidos.

El Film
Una noche de verano de 1994, mientras preparaba su disco La hija de la lágrima, Charly García invitó al director Alejandro Chomski a filmar una larga sesión en su estudio de Fitz Roy. Entre anécdotas, improvisaciones musicales y chapuzones en la pileta, el realizador atrapó la intimidad del mítico artista y de sus colaboradores de entonces: Fernando Samalea, Fabián Von Quintiero, María Gabriela Epumer y el ex Manal Alejandro Medina. La película no sólo expone el particular e intenso proceso creativo de Charly (capaz de escribir una letra en el momento y pasar horas creando sobre una base rítmica hasta completar y grabar un tema en cinta) sino que también transmite una fuerte sensación melancólica, sobre todo cuando el protagonista le recita a Epumer (quien fallecería en 2003) los versos de Existir sin vos una canción que quedo inédita.
La cita será este miércoles 16 de agosto a las 19 hs en Fitz Roy 1245 y la entrada es libre y gratuita. Después de la proyección, Chomski y el productor de la película dialogarán con el público y se podrán recorrer los espacios de la casa.


Hernán para Cinema Verité

domingo, 13 de agosto de 2017

Charly García visito la muestra “Los Ángeles de Charly”. “Refleja parte de mi locura”.


El viernes a la noche, la muestra fotográfica Los Ángeles de Charly (Palais de Glace), cuando hacia quince minutos se había cerrado al público, recibió al señor Charly García. Hacia las 20:15, acompañado en auto por su amigo incondicional Fabián "Zorrito" Quintiero, y con su novia Mecha Iñigo llegó allí donde lo esperaban las fotógrafas-anfitrionas Andy Cherniavsky, Nora Lezano e Hilda Lizarazu. Su primera declaración fue "Esto es un bálsamo para el ego". Durante una hora observó, recordó y charló con sus fotógrafas favoritas y el curador de la muestra, Elio Kapszuk. Una vez en la sala roja, Charly se sentó sobre un parlante y organizó una improvisada sesión de fotos. Antes declaró “Es como una bola de espejos con una luz que pega, rebota  y se mueve. Y cada rayo que rebota, si yo fuera la bola de espejos reflejaría una parte de mi locura”. Después de allí hubo cena en “Bruni”, restaurante del Zorro que culmino con un helado en la heladería “La Gruta” ante la sorpresa de sus dueños.
“Los Ángeles de Charly” se convertirá en una muestra itinerante que recorrerá distintos puntos del país. Su primer destino sería Mendoza a partir del 25 de agosto en centro cultural Le Parc a confirmar.



Hernán para Cinema Verité.

lunes, 7 de agosto de 2017

El Otro festival del amor. Música del Alma en Rosario.

La historia oficial de rock vernáculo nos cuenta que el 11 de noviembre de 1977 en el Luna Park se realizó el mítico Festival del Amor.  En él, Charly despidió a La Máquina de Hacer Pájaros y reunió al mismo tiempo a Sui Generis y a PorSuiGieco además de tocar con varios amigos y germinar lo que terminaría siendo Seru Giran.  Lo que nunca se cuenta es que,  a los pocos días, el evento se replicó en la ciudad cuna del rock argentino, la que siempre estuvo cerca, Rosario.


Era el domingo  20 de noviembre de 1977 y el Sportivo América reventaba, no tenemos certeza de cuál fue la concurrencia pero la capacidad del lugar era de unas 2500 almas. El comienzo a eso de las nueve de la noche, igual que en el disco que salió tres años después,  fue con “Música del alma”, Charly con David Lebón,  José Luis Fernández y Gonzalo Farruggia que siguieron con “Dos edificios dorados” y “Hombre de mala sangre”. Después se sucedieron múltiples músicos con distintas formaciones, destacándose “Crusis” (con todos sus integrantes) y con García siempre presente en escena.  Algunos  momentos memorables fueron  “Rock del ascensor”  con los Hermanos Makaroff; "Mañana campestre" con Gustavo Santaolalla, y "Volver a los 17" de Violeta Parra cantado por Charly, María Rosa Yorio, Santaolalla y Mónica Campins (mujer de Santaolalla y cantante de Soluna por ese entonces) que fue mucho mejor recibido por el público santafecino que por el porteño, que totalmente ajeno a lo folclórico no paro de abuchearlo en el Luna Park.
Después llegó el momento de las bandas “García” y se  fueron sucediendo Porsuigieco, La máquina de hacer pájaros (siendo la última vez que tocaron juntos)  y por último Sui Generis.
Pero, a pesar del ambiente de fiesta, el clima en el estadio conforme pasaba el tiempo se iba poniendo pesado; no por la gente que estaba a full, sino por la coyuntura de la época,  mucha policía y militares por la zona. Eran tiempos violentos. 
Cuando empezó el set de La Máquina de hacer pájaros, en “Obertura 777” la policía se llevó a un chico que se puso a bailar aparentemente borracho al lado de una columna de sonido.
Así fue que Charly cerró diciendo “nos tenemos que ir porque así pide la policía” y largaron al palo "Suéltate rock and roll" que no había sonado en el Luna Park y ese fue el fin del segundo y ¿último? Festival del amor.  En si el recital duró alrededor de cinco horas terminando cerca de las dos de la madrugada.

Hernán para Cinema Verité
Agradezco al testimonio de Enzo Dimónaco.

martes, 1 de agosto de 2017

Charly García recordó sentidamente a Mapu en el día en que cumpliría años.


María Gabriela Epumer acompañó a Charly García sobre el escenario durante una década, arrancando en plena transición del artista hacia su etapa “Say No More” durante la grabación de “La hija de la Lágrima”. En medio de ese caos creativo y generalizado ella se convirtió en un sostén del músico, desde lo emocional y desde lo artístico.

Pero el 30 de junio de 2003, la también guitarrista de Viuda e Hijas de Roque Enrroll perdió la vida repentinamente, tras sufrir un paro cardiorrespiratorio derivado de una miocarditis mal diagnosticada. Tenía apenas 39 años y una carrera solista en ascenso. En el día en que cumpliría 54 años, García recurrió a su cuenta de Facebook “Charly Garcia Parte De La Religión” para recordarla con un sentido mensaje, en el que deja en claro que su más reciente trabajo discográfico está dedicado a ella (también en el disco nos dice que esta dedicado a el Negro García López). 

"Pienso mucho en vos, María Gabriela. Todavía en los shows me doy vuelta para buscar tu mirada cómplice. Ojalá tengan tocadiscos en el cielo. Random es mi humilde homenaje a la mejor guitarrista que existió", escribió  y acompaño con un par de fotos en las que estaban juntos.

Hernán para Cinema Veritè

martes, 11 de julio de 2017

Entrevista a Charly García: Mi motivo de vida es la música.


Durante la entrevista que Charly García le dio al Bebe Contepomi el músico hablo un poco de todo y aquí lo dejamos en palabra escrita.

-¿De dónde salieron las canciones de Random?
-Mirá, en este mismo recinto, acá en el Faena, estaba en uno de los mejores cuartos y de repente me tropecé y me caí y se me rompió la cadera, así que estuve más o menos un año y tres meses así.

-Con la cadera rota pero operada…
-Tenía que operarme mi cadera y puse voluntad.

-Y dijiste, “se recupera sola”.
-Y en realidad fue así, no creo mucho en los médicos y eso. Uno me dijo se recupera en un mes, se recupera en dos, en tres.

-¿Y aprovechaste para componer?
-Y empecé a hacer como historietas, yo soy fanático de Stanley Kubrick. Gran cineasta. Me empezaron a venir cuentos, películas, “2001 odisea del espacio”, “Lolita” y estaba en la cama así que no me podía levantar.

-Podías solo boludear, es decir solo estar ahí…
- El boludeo se lo dejo al público.

- Es un disco muy luminoso, con canciones como hace tiempo no hacías, buenas letras, estribillos, ordenados, ¿Eso de dónde salió?
-Me salió de acá, (tocándose el pecho).

-Del corazón. Es luminoso, optimista, ¡Sos la máquina de ser feliz!
-Bueno la máquina de ser feliz podríamos decir que es el centro. No hay una máquina de ser feliz. Según lo que puedo percibir de la gente la máquina de ser feliz es Dios y por supuesto que Dios no existe. Me parece que es un cuento, como “Caperucita Roja” o una persona linda, es una fábula. Son fabulas y últimamente me di cuenta de que hay muchas divisiones de esas fábulas, unos son cristianos, otros judíos, Musulmanes, dueños de canales de televisión (Risas). Digamos, este mito de que Dios es bueno y que ayuda a la gente. Hay una canción en el disco que se llama “Los amigos de Dios”, imaginate, ¿Los vez a esos?

-No sé ¿quiénes son?
-Los amigos de Dios son los que salen después de las doce.

-¿Y vuelven cuándo?
- Vuelven, si sos boludo, vuelven.

-Sos un tipo con mucha información, entendés al ser humano, entendés el sentir, lo que pasa y seguís tirando información. A Random lo puede escuchar un chico de 17 años y le estás hablando a él y a uno de 40 le estás hablando a él.
-Generalmente un chico de 17 años, entiende más que uno de 40. Realmente pasa así, le gusto a los chicos y a la gente grande también. Y por eso Random tiene un gran truco, lo pones y no elegís vos las canciones, “están” en el disco.

-¿Vos elegiste la manera en que se escucha el disco, o el disco se eligió a sí mismo?
-A sí mismo, Random quiere decir aleatorio, entonces vos querés escuchar una canción y sale otra.

-Siempre estas tirando ideas, tenés que presentar las cosas de manera distinta.
-Eso decía Dylan, el premio Nobel.

-Charly, no sé si coincidís peo el video de Lluvia es uno de tus mejores videos.
-No tengo muchos videos, tengo “Estoy verde”, “Fanky”, que me robaron, ¡Hola Bruno Mars! ¡Mal te va a ir!

-¿Te afano Fanky? Muchos dicen que no.
-¿Muchos dicen que no? Son sordos. ¡No vengas Bruno Mars!

-Ahora viene a la Argentina, a cantar, llenó un estadio en pocas horas.
-¡Cantar!, ese no puede cantar. Mira, la ropa es mía, las chicas que aparecen son mías, la parte del bajo es mía, va; de Lupano, el Zorrito puso algo y bailó. Pero no es algo, como te diría, que me siento orgulloso. Me podría pagar…

-¿Vas a salir a tocar en teatros, por la Argentina, por Buenos Aires?
-Sí, voy a salir a tocarlo, por supuesto ¿Viste lo que pasó con el Indio Solari? fue un desastre y pensé porque pasan esas cosas, y pensé ¿por qué los supuestos artistas o rockeros hacen todo por la plata? se suponía el rock no era así.

-¿Y hoy es así, te parece que se hace todo por la plata?
-No hay una mierda. Si, se hace. Menos yo, ese día por lo menos (NdR: en referencia a su presentación en el Caras y Caretas) dije “¿y por qué tengo que tocar por la plata?” ¿por qué no tocar por la música? Mi motivo de vida es la música.

-¿Cómo estas de salud?
-Ahí está el presidente de mi compañía grabadora, ¡estoy súper! (Señalando y mirando a Damian Amato que lo había acompañado), estoy muy bien gracias a Dios, estoy bien de salud.

-La cadera es lo único molesto.
-Si, estoy bien ¿que se puede decir?

-¿Sos un ser humano feliz?
-Mmm, mas que muchos, mas que muchos… Chau loco.

Por: Carlos Contepomi
Transcripción: Hernán para Cinema Veritè

domingo, 9 de julio de 2017

Entrevista Completa Charly García en "La viola" 08/07/2017

El músico comentó que las canciones salieron de su corazón (tocándose el pecho), también habló sobre su problema en la cadera, y, con su lucidez intacta dijo que "generalmente un chico de 17 años, entiende más que uno de 40", y seguro de sí mismo dijo que iba a salir a tocar "Rándom" y opinó sobre lo que sucedió en el recital del Indio Solari.


Durante la entrevista con La Viola, el músico anunció que quiere salir a tocarlo. "Viste lo que pasó con el Indio Solari en Olavarría, un desastre. Pensé por qué pasan esas cosas, por que los supuestos artistas o rockeros hacen todo por la plata, el rock no era así. Mi motivo de vida es la música", agregó.

Hernán para Cinema Veritè

viernes, 7 de julio de 2017

Charly García estrenó "Amantes bajo la lluvia" el videoclip de Lluvia, el segundo single de Random

La canción elegida por el icónico rockstar para realizar el primer videoclip desde aquel que filmado para “el regreso” en el estadio Vélez Sarsfield es “Lluvia”. Quizás sea el tema mas “García” del disco y, sin dudas, va camino a convertirse en uno de sus tantos clásicos.


El video, cuenta con una estética que nos lleva al cine negro de la década del ’40 recordando al clásico “Casablanca” con fotografía en blanco y negro incluida. El rodaje en exteriores se realizó en un callejón frente a una fábrica de Moreno, con un efecto de lluvia permanente e intensa. Rosario Ortega además de hacer la segunda voz en la canción oficia de actriz co-protagonista de la historia emulando a aquellas divas de la época de oro del cine de Hollywood.



Ficha Técnica:
"Amantes bajo la lluvia" - Productora LCN PRO, con dirección de Diego Daniel Latorre y fotografía de Tato Borounian. Escenógrafía, Ana Díaz Taibo de DT Escenografías. Maquillaje; Solange Perkes de Perkes Gandini Make up Studio. Cathering;  Martín Nahra. Filmación; 30 de mayo del 2017.

Hernán para Cinema Verité

martes, 4 de julio de 2017

Este viernes entrevista a Charly García en la TV

Este viernes podremos ver la primera entrevista televisiva a Charly García en años. El “Bebe” Contepomi pudo acceder al astro a través de Sony, compañía con la que Charly editó su último disco Random.


Según el Bebe, conductor del programa “La Viola”, el martes pasado le avisaron de la discográfica que si todo venía bien el viernes se hacia la entrevista. Llegado el día por la mañana le informaron que García lo esperaba a las 19 hs en el Faena Hotel, podríamos decir el hogar alternativo del músico.
Como contó Contepomi en su programa de radio, Charly estaba muy lúcido, charló acerca de  todo el tiempo que había pasado desde que se habían visto y hasta lo felicitó por su familia.
Dijo además que el entrevistado tiene un encono con Marcelo Tinelli, que es nombrado en su último disco de forma peyorativa en el tema “Los amigos de Dios”. Como ejemplo contó que Florencia, su mujer que lo había acompañado, al ser saludada por García este le preguntó “¿Vos sos amiga de Tinelli?” a lo que le respondió que no, que era la esposa del Bebe, y el genio remató “que tiene que ver también podes ser amiga de Tinelli”. La enemistad con el conductor de Showmatch aparentemente viene heredada de la familia Ortega de la cual García es muy amigo.
Aparte de la anécdota que involucra a Tinelli, hablaron de su disco Random que según Charly compuso casi entero mientras estuvo de reposo varios meses al quebrarse la cadera. Sobre este episodio dijo que fue un accidente doméstico que se produjo en ese mismo hotel hace poco menos de un año y tres meses. Además, y por el contrario a lo que se dijo en los medios en aquel entonces, afirma que no se operó y que decidió esperar que la quebradura le suelde sola ya que consultó a tres médicos y todos le recomendaron tratamientos distintos.
Este proceso de soldadura tardaría un año y medio aproximadamente y esta monitoreado por el Dr. Alfredo Cahe. También tuvo algunas palabras para Bruno Mars al enterarse que tiene casi todas las localidades vendidas para su presentación argentina en el Estadio Único de la Plata, recordemos que Mars fue acusado de plagio informalmente por Charly.
Aparentemente por lo que dice en la cuenta oficial de Facebook de Charly García también se aprovechara la nota para emitir el videoclip de “Lluvia” el nuevo corte del disco que, por lo que trascendió de quienes lo vieron, es casi un cortometraje ambientado en la década del 40. Y como bonus el músico interpretó en el piano de cola el mencionado “Lluvia” y el primer corte de Random, “la Maquina de ser feliz”, Rosario Ortega secundó la voz. Eso es lo que se podrá ver, pero la noche de ese viernes continuo para García con una zapada junto a la banda Flowertrip donde sonaron clásicos de los Beatles y del mismo Charly.
Este viernes a la medianoche en la señal de noticias TN en el programa La Viola. Repite el sábado a la medianoche y a las 3:30 hs. Antes se podrá ver un adelanto en Telenoche, el noticiero de canal trece que se emite a las 20 hs. de lunes a viernes.
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Hernán para Cinema Verite

jueves, 22 de junio de 2017

El Papa Francisco le envió a Charly García un gran cariño y un abrazo grande al recibir Random, su último disco.


Fabián, el “Zorrito Von” Quintiero disfrutó de un viaje familiar por Italia, con su hermano Cristian, su hijo Dante y su primo “Hoby “de Fino, que tenía como destino principal Calabria, donde nacieron sus padres y, finalizó, en la Santa Sede con un encuentro especial con el Papa Francisco
"Le traje el último disco de Charly García, 'Random', en el que hay una canción llamada ´La Máquina de ser feliz' que menciona al Papa. Como Charly no puede viajar, y yo venía en un viaje a Italia que empezó en la Calabria de mis antepasados, decidí traerlo", relató el músico en diálogo con la agencia Télam.
"Charlamos un poco, le llevé el disco de Charly, dedicado de puño y letra con un mensaje de él, y le dejé otros discos también. Quise entregarle regalos de nuestra cultura de rock argentino. Mandó bendiciones para todos, los agradeció, y cuando le di el de Charly me dijo que le mandara un abrazo grande y, también,  un gran cariño. Fue muy amable", le contó Fabián a Clarín.

Además del vinilo de Random -se lo entregó también en CD-, le dio Alma de Diamante, de Luis Alberto Spinetta y un álbum de Los Ratones Paranoicos. "Se me ocurrió preguntarle si tenía un tocadiscos, y se empezó a reír a carcajadas. Me contestó: 'Creo que hay uno', riéndose mucho. De esa charla surgió la foto que los dos nos estamos riendo", agrega Quintiero.
El encuentro fue posible gracias al compañero de primaria, de banda, y vecino de cuadra del Zorro, el hoy Monseñor Guillermo Karcher,  quien ocupa un lugar en la Oficina de Protocolo del Vaticano, como maestro de ceremonias. "Con 'Guille' tocábamos la guitarra en el grupo del colegio... hacíamos folclore, tango y temas de Sui Generis. Hace mucho que estábamos invitados y recién ahora pudimos venir. Nos consiguió esa primera fila, pero él también ya había hablado con el Papa de que íbamos a ir. Francisco, apenas me vio, me dijo: 'Sé quién sos, sabía que venías'", detalló.

También El Zorrito tuvo con Francisco un breve dialogo futbolero, "gracias por haberle ganado ayer a Banfield y antes a River, pudimos salir campeones", le dijo en referencia a las victorias de San Lorenzo, club del cual el Papa es hincha, y que permitieron Boca sacar una ventaja sobre su rival y coronarse campeón sin jugar. "Estaba desinformado de eso, de la ayuda de San Lorenzo a Boca. 'No sabía nada', me dijo riéndose", completa un emocionado Zorrito, luego de cerrar la charla con un "Misión cumplida".

La dedicatoria de Charly a Francisco dice:
"Querido Peace Maker, está es mi cocina, Random es el viento de la vida. Rezo por ti" en el frente y en la contratapa “mi amor”

Hernán para Cinema Verité

viernes, 16 de junio de 2017

Charly García brindó un espontáneo show de dos horas en el Library Lounge Bar del hotel Faena


Desde de la salida de su último álbum, Random, Charly García solo hizo una presentación oficial a mediados de marzo, fue un show anunciado unas horas antes en el “Caras y Caretas” para poco menos de 400 privilegiados y, con la misma banda de apoyo, brindó otro show en abril pero para un evento privado y aún más exclusivo.
Hace tiempo que  sus actuaciones en vivo son esporádicas y suelen ser en el Libray Lounge Bar del Hotel Faena, donde va a tomar algo y si tiene ganas termina poniéndose a tocar. Allí siempre hay un piano de cola afinado y muchas noches toca alguna House Band. Es asì que nuestro genio generalmente hace cortos sets, que pocas veces pasa de los cinco temas, en este ámbito fue que toco un buen rato un día de abril con “The nenas”, poco después con “Flower Trip” y el mediatizado set con Simon Lebon de Duran Duran y Perry Farrell, mentor del Lollapalooza y líder de la banda Jane's Addiction.


Esta semana, miércoles (casi madrugada de ayer), se sumó a “The Oreos”. El cantante y guitarrista de la banda, Benjamín López Barrios, contó que el miércoles pasado tocando en el Faena, llegó Charly y se les sumó, primero fueron los covers habituales que generalmente hacen y al final un par de temas suyos. “Parece que le gustó porque ayer vino de vuelta, sin avisar, y nos pidió de armar una lista con él, con temas que le gustaban" apuntó.



Charly arrancó la noche tranquilo y tocando solo el piano pasadas las 21, mas tarde se sumó la banda con quien, como se contó anteriormente, habían pactado una lista de temas.
Sonaron  temas clásicos de toda su obra incluido Random y covers de “The Beatles” y “Stewie Wonder” entre otros.  También hubo algunas perlas como una versión de "Should I Stay or Should I Go" de “The Clash” donde Charly toco con la guitarra en la falda haciendo un slide con un encendedor, y una extraña versión del Himno nacional Argentino mezclada con el riff de “Cerca de la revolución”.
"Lo vimos re-buena onda, muy contento y con muchas pilas", contó un miembro de “The Oreos”.  El set duró dos horas con algunos intervalos, se podría decir que Charly dio su tercer show del año.



Hernán para Cinema Veritè

miércoles, 7 de junio de 2017

Charly, Cacho y Palito. Reunión cumbre en la noche porteña.


En la noche madrugada de ayer Charly García fue a cenar con su asistente, y casi familia, Guillermo Vega al mítico restaurante del barrio porteño San Nicolas “Zum Edelweiss”.
Conocido por la gente de Buenos Aires como “un puerto para los náufragos de la noche” supo ser el aguantadero de Omar Chabán y su séquito, el lugar donde Plácido Domingo bailó arriba de una mesa y también donde fue a cenar Charly con María Rosa Yorio después del Adiós a Sui Generis. Ayer aconteció otro hecho para el anecdotario del lugar, García llegó cerca de las 23, cambio un par de veces de mesa hasta ordenar Escalopes al Marsala y al rato fue sorprendido por el ingreso de Cacho Castaña y su mujer, Marina Rosenthal, que venían del homenaje en la entrega de los premios Gardel en el cercano Teatro Gran Rex, que le hicieran al creador de “Café la Humedad”. Fue Marina la que invito a Charly a sumarse a su mesa y enseguida apareció Palito Ortega que venia del mismo evento.
Cenaron y charlaron hasta altas horas de la madrugada y brindaron por los premios Gardel, además Cacho aprovecho para invitar a Charly a su fiesta de cumpleaños número 75 que se hará en el teatro Bar del que el tanguero es dueño este fin de semana. Si bien García se mostró un poco molesto  con el acoso de los fotógrafos a la salida del restaurante fue una velada que todos disfrutaron y que seguramente quedará en el recuerdo.



Hernán para Cinema Verité.

martes, 6 de junio de 2017

Carlos González: "a Charly lo acompañaremos por siempre."

Parte de la entrevista que le hizo la revista "Guitarristas y Bajistas.ar" a Carlos González, el asombroso y genial bajista chileno que todos conocemos por ser el bajista del gran Charly García desde ya hace algunos años, conformando junto al guitarrista Kiuge Hashayida y al baterista Toño Silva una base sólida, en donde Charly despliega su magia. 


-¿Cómo fue que conociste a tus amigos, Kiuge Hashayida y a Toño Silva?
-A Toño lo conocí a fines de los ochenta cuando el tocaba con un grupo y yo con otro, nos encontramos en algún concierto, luego tocamos juntos con una orquesta en eventos comerciales, fiestas y pubs. Posteriormente conocí a Kiuge. Luego en el 2000, ellos dos tocaban juntos en un pub en el barrio Sueca en Santiago y tuvieron dramas con el bajista y me llamaron, tocaban covers de temas de rock y blues.

-Contanos desde tu óptica como conocieron ustedes a Charly García.
-En ese contexto de tocar en la noche, habían abierto un local nuevo grande y los encargados estaban llevando artistas conocidos para darle publicidad y auge. Habían invitado a Willy Iturri con quien nosotros habíamos tocado ya el repertorio de GIT, después a Piero y luego se les ocurrió traer a Charly ya que un amigo que estaba en la organización, Freddy Anrique, había sido cercano a Charly. Lo conoció cuando vivió en Buenos Aires y tengo entendido fue su asistente y amigo. Él viajo a Buenos Aires a convencer a Charly de que viniera a Santiago a tocar y le dijo que tenían unos músicos que lo podrían acompañar que no tendría problema, así finalmente Charly accedió y se fijó un ensayo previo en el mismo local ese. Nosotros empezamos a repasar temas de Charly y mientras los hacíamos, él llegó pero no se presentó, sino que se quedó escuchando lo que hacíamos sin que nosotros lo viéramos para luego aparecer y presentarse. Así lo conocimos, en ese momento me pareció un tipo amable, un poco distraído. "Ustedes se saben mis temas mejor que yo" recuerdo que dijo en un momento pero creo que musicalmente hubo una conexión inmediata. Luego empezamos a conocer más de su carácter y genio. Conocer a Charly Garcia ha sido una aventura maravillosa, un recorrido por sus mundos musicales, una parte importante de nuestra formación como músicos y personas.

-¿En qué discos grabaste con él?
-El primer disco de estudio que grabamos fue Rock n’ Roll Yo, luego vino Kil Gil. En Random participe en alguna maqueta, luego por temas personales no me fue posible viajar por un tiempo así es que en este no grabé. Están también los discos en vivo, El Concierto Subacuático, el 60x60 y el concierto del Teatro Colon que todavía no se publica oficialmente.

-¿Cómo es ser el bajista de Charly García?
-Hacer el bajo en una banda de rock es como ser un puente entre la armonía y el ritmo de la base, en la música de Charly es todo bastante exacto o sea las notas justas, para llegar a tocar las notas justas y no tentarse de jugar de más es necesario disciplina y creo que he ido desarrollando aquello, últimamente estoy muchísimo más consciente de mi papel llegando a sentir así que mi parte es más eficiente y limpia donde se necesita, tocar con Charly siempre ha sido para mí un gran estímulo y como músico me demanda estar alerta y consciente.

-¿Charly te permite hacer arreglos o te da todo listo?
-Generalmente él tiene claro lo que quiere, siempre existe una pauta base que la entrega Charly al mostrarnos los temas. Luego aparece una etapa un poco lúdica como de propuesta y ajuste en que he sentido que puedo interpretar un poco, también hay frases o patrones que aparecen y van quedando aceptadas. Luego Charly es quien define qué es lo que es más adecuado para cada tema. Si Charly escucha algo que tocas que le gusta te lo hace saber para indicar que por ese lado va la cosa, al final siempre define Charly lo que queda.

-¿Cómo viviste el tiempo de su recuperación?
-Como todos, con algo de preocupación por su salud pero siempre consciente de que él tiene gran poder de recuperación.

-¿Qué pasó por tu mente el día del retorno de Charly en Caras y Caretas?
-Fue muy emocionante por todo el tiempo que había pasado entre medio y todas las ganas acumuladas de tocar juntos de nuevo. Es una alegría ver a Charly recuperado y tocando para su público.

-¿Qué hiciste en este tiempo que Charly no tocó?
-Me dediqué a practicar el contrabajo acústico, a tocar con mis dos hijos músicos, Simón que toca el violín corno un barroco y la guitarra eléctrica corno un Jeff Beck y Benjamín que es un batero talentoso y actualizándome en sonido, también estuve desarrollando dos modelos de bajos con características personalizadas para mí, pronto espero empezara usarlos, son instrumentos con gran sonido pero con la intención de que sean más livianos y más portátiles.

-¿Qué sigue en la vida de Carlos González?
-Yo siempre le he dicho a Charly que somos su banda y lo acompañaremos por siempre si él quiere, seguiremos tocando con él mientras él nos requiera y espero que la magia dure muchos años más. Por mi lado pienso seguir con el contrabajo acústico clásico, también estoy implementando una salita de grabaciones que tenía mi viejo y que yo he estado renovando para grabar nuestros temas con Simón y Benja. También arreglar y producir música para otros talentos emergentes y como siempre continuar mi pasión por la Iutheria. Seguir desarrollando instrumentos con modelos propios en nuestro taller de instrumentos.

Por Sergio Resar.
Transcripciòn Hernán para Cinema Verié

lunes, 5 de junio de 2017

Charly García finalizó el rodaje del videoclip de "Lluvia".


Charly García finalizó la semana pasada el rodaje del clip de "Lluvia", segundo corte de su disco Random. La filmación se desarrolló en la localidad bonaerense de Moreno. Además de García, en el video participa Rosario Ortega. Este sería el primero en formato “video clip” desde que se presentara el de la canción del regreso, “Deberías saber por qué” en el 2009.
En las redes sociales aparecieron algunas fotos del backstage y en su cuenta oficial de Facebook “Parte de la religión” se hizo el anuncio oficial.




Hernán para Cinema Veritè

viernes, 2 de junio de 2017

Charly García y Carlos Vives, mucha onda, de la buena.

“Don Francisco Te Invita”  es un programa de entrevistas y variedades a él llegan cada domingo destacadas personalidades del mundo. En este marco; Mario Kreutzberger, mejor conocido como “Don Francisco”, sorprendió al cantante colombiano Carlos Vives. Es que la emisión del domingo pasado que giró en torno a su figura.
Vives fue homenajeado haciendo un recorrido por su vida, su exitosa carrera musical, su pasión por el vallenato, su familia y sus amores. Entre las sorpresas que le prepararon se destacó un cálido mensaje que  Charly García le dedicó especialmente, lo cual emocionó al colombiano.
 “Hola Carlos, estoy acá en mi casa escuchando Superhéroes cantada por ti. Y bueno, gracias por difundirme; y aparte de eso, por tu buen gusto. Espero que algún día hagamos algo juntos”, le dijo el maestro  a Vives. 
Fanático del rock argentino, el 14 de marzo pasado, el interprete publicó un video en Instagram, donde se escuchaba “La máquina de ser feliz” junto a la leyenda: “Gracias Charly por todos estos años de música y de felicidad cada vez que nos enteramos de la noticia de un nuevo disco”.
Tras ver el  video, con una gran sonrisa, Vives dijo: “Me quedé loco con el saludo de Charly. Nunca me imaginé que me fuera a decir eso. Gracias. En 1988 tuve la suerte de conocer a Charly personalmente. Fue a dar un concierto en Bogotá y lo perseguí, como un buen fan que soy, hasta que lo convencí de participar en la telenovela LP Loca Pasión. Allí, encarnaba a un músico. Y junto a Charly canté Yo no quiero volverme tan loco en un capítulo del culebrón”.



Fernando Samalea recuerda ésto último en un pasaje de su reciente  libro “Que es un Long Play” de la siguiente manera:

“Charly recibió una invitación para participar en una telenovela colombiana para público juvenil llamada Loca pasión, que utilizaba la canción "Yo no quiero volverme tan loco” como cortina y normalmente incorporaba cameos de grupos musicales o solistas. La situación se presentó graciosa y García propuso que todos, y no solo él, apareciésemos en pantalla. Sería simple, sin tener que aprender ni una línea de texto. Ocuparíamos una mesa del lobby de nuestro hotel, luciendo gafas oscuras y con temple distante, portando vasos de whisky y cigarrillos humeantes en nuestras manos, premeditadamente temblorosas. Además, García tocaría un poco en el piano del hall y mantendría una charla bastante improvisada junto con los dos protagonistas, Carlos Vives y Marcela Agudelo.
— ¡Charly! ¿Qué haces por Bogotá? Te hacía en Nueva York.
— ¡Qué hacés, hermano! Acá estoy, me vine a tocar con los chicos, vení que te los presento...”


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Hernán para Cinema Veritè

viernes, 12 de mayo de 2017

Random por dentro, Remotamente digital. Entrevista a Nelson Pombal.


En el invierno del 2016 el ingeniero y productor Nelson Pombal se encontró en la inesperada situación de estar grabando, mezclando y hasta casi produciendo el disco con nuevas canciones de Charly García, el primero con esas características desde 2007 (si consideramos el año en que Kill gil se filtró) en la web en su versión más aclamada en lugar de la podada edición oficial). Con pericia profesional y sensibilidad de fan, Pombal le dio forma a un disco cuya existencia, desde el 24 de febrero pasado, se parece bastante a un milagro. Construido mayormente sobre iPads y la aplicación Garage Band, Random no solo presenta diez canciones inéditas de García (algunas de ellas conmovedoras) sino que además —y despistando el carácter frágil y precario de su origen— lo hace con un sonido novedoso pero que al mismo tiempo remite rapsódicamente a diversas etapas del artista. En la entrevista de tapa de esta edición, Nelson Pombal cuenta más o menos todo sobre —como si estuviésemos en los 80— el nuevo long play de Charly García.  

-¿En qué instancia del proyecto le sumaste?
-Me sumo en una instancia en que podríamos decir que había un gran porcentaje del disco grabado. Charly es Una persona que va a un estudio y graba, va a otro lugar y graba, graba en su casa, etc.  Entonces nunca se sabe el momento en que se piensa corno disco más allá de que existan situaciones de grabación constantes.

-¿Las canciones estaban armadas como maquetas?
-Si todas, con lo cual si había maquetas había una idea clara pero en aquel momento no se hablaba de un disco, aunque es probable que ese plan ya estuviese en su cabeza. Hasta que un día él cayo con el orden de las canciones.

-¿Podes ubicar temporalmente cuando arrancaste a escuchar maquetas?
-En mayo del 2016, hace exactamente un año, me llama Fernando Samalea y me dice que Charly quería hacer un disco. Previamente el estuvo grabando mucho en los Estudios Cathedral con Nicolás Ottavanelli y Fernando Caloia y también hubo una sesión en Abasto Monsterland con Álvaro Villagra [Nota: no fue acreditado en el disco], donde más que nada grabo pianos acústicos. También había muchos tracks grabados por él mismo en lo que él denomina “Estudio Móvil SNM” junto a su asistente Tato Vega quien tuvo que ver mucho con este disco. Cuando yo ingreso al proyecto y la cosa se pone cada vez más seria, lo que hice fue recorrer los estudios por donde él fue pasando y levantar todo el material disponible porque al grabar siempre arriba de una maqueta lo que él grabara encajaría perfectamente.

-¿Cómo eran las maquetas, qué tipo de sonido y mezcla tenían?
-Eran como las maquetas de la mayoría de los artistas, con el plus de García - Say No More, muchas capas superpuestas. La forma de las canciones estaban relativamente claras. Y si escuchabas en detalle percibías grandes canciones. El primer día que nos juntamos en el estudio Los Pájaros [cedido gentilmente por Ramón Palito Ortega] trabajamos sobre cuatro o cinco temas. Había cosas que él grabo en el Garage Band de los iPads y también una bajada estéreo. A veces contábamos solamente con esa bajada estéreo [el mixdown] porque en el camino se rompieron varios iPads, son aparatos muy delicados. En ese momento parecía que la idea inicial era un EP que podía estar listo a fin de año con lo cual supongo que no estaba el concepto del disco en la cabeza. Aquel primer día en Los Pájaros fue una sesión muy buena: terminamos como a las 6 de la mañana Charly se fue a las 4 más o menos y luego grabamos con Fernando [Samalea] las baterías de un par de canciones. Le dije a Fernando ‘¿hay más canciones?’. Y me dijo que había más material en Cathedral. Intuí que todo eso daba para más que un EP, digamos un álbum. Esa misma noche, horas antes, le pregunté a Charly si quería que me llevara material a mi estudio para empezar a trabajarlo, limpiarlo, etc. Me dijo que si, fue algo muy positivo y que interprete como una señal de entusiasmo y confianza.

-¿Con qué tema empezaste a trabajar?
-"La máquina de ser feliz" Estuve dos semanas trabajando y en la siguiente sesión se lo lleve. Pidió enseguida que lo ponga, subimos el volumen al mango como siempre y cuando en los primeros compases empezó a levantar las manos como dirigiendo una orquesta ya fue una señal de que le gustaba. El tema tenía casi todo lo que se conoce: los diálogos de [la película de Kubrick] 2001, el nocturno de Chopin, etc. A él le gustó mucho y ahí entendí que iba por el camino correcto.

-¿Cuál fue el approach para definir la estética sonora de un disco tan variado en sus fuentes y que hubo casi que reconstruir?
-Cuando él me dio luz verde para seguir luego de escuchar “La máquina de ser feliz", lo que me propuse fue ordenar hasta que apareciera la belleza de su música de la manera más clara posible. La delicadeza del sonido con las capas de Instrumentos que se escuchan en sus discos más trascendentes. También sentía que este disco debía representar una nueva etapa. Ahora, ¿Qué hice? Me puse a escucharla discografía entera, todas las noches un disco diferente y en un cuaderno anotaba comportamientos típicos de García trabajos vocales, reforzar con un piano tal cosa, paneos, efectos, etc. etc, Empecé a priorizar todas esas cosas que se reconocen como su estilo inconfundible y el primer intento con “La máquina de ser feliz" busco reivindicar la sonoridad del Charly clásico. Cabe aclarar que siempre fue el quien decidía que le gustaba y que no, por donde ir y por donde ni acercarse.

-De todos modos, vos grabaste todas las baterías y también cosas extras para las canciones...
-Si el segundo tema que trabajamos fue “Rivalidad” donde grabamos los bongos con Fernando acordándome de ‘Buscando un símbolo de paz‘, eso fue completamente consciente de mi parte. Tales detalles salían de mis anotaciones mientras recorría los discos de Charly, y él dijo que le gustaron los bongos porque lo usaban los Beatles en "Help!”. Muchísimo alrededor de Charly tiene un origen y una razón de ser en los Beatles.

-Es interesante el bajo en ese tema, toca una línea extraña, no es solamente parte de la base rítmica.
-Todos los bajos los toca Charly y uno de los comportamientos a los que les preste mucha atención en sus discos es lo que hace con el bajo. Más allá de quién sea el bajista, se nota que las líneas melódicas son a lo Charly. Me encontraba por ejemplo que en el mejor momento de la canción el bajo deja de tocar por 8 compases, y luego retoma y toca solamente una nota, maravilloso. Y en Random hace mucho hincapié en eso. El bajo de “Rivalidad” creo que esta armado de dos tornas diferentes y te das cuenta que cuando suena o deja de tocar tiene un sentido muy claro, por eso se respetó a rajatabla. Los bajos los grababa el por línea directo al iPad y yo en mi estudio los re amplifiqué con una caja directa y los pase por un Ampeg y un Sans Amp, para que así terminara sonando gigante como la guitarra solista de “La máquina de ser feliz”, que esta reamplificada con un equipo Vox, un sonido Casi folk, no daba para saturarla mucho.

-El aliento a The Who en “Believe” es muy palpable.
-Lo único que me mostro a modo de referencia en todo el disco fue algo de The Who por el trabajo de los teclados. “Quiero ese sonido", me dijo mostrándome una canción. Llegue a casa e hice eso mismo, lo pase por un tremolo de un equipo de guitarra, lo sature, lo busque bien a tempo, le pase un filtro dinámico y quedo el mismo tipo de efecto de teclado que se escucha al final de “Believe". Este tema además es prácticamente la grabación de un ensayo, tiene muy pocos overdubs y se nota la crudeza. Las voces líderes de Charly, las de Rosario, la guitarra de Kiuge y la batería de Toño esta todo grabado en el momento. Luego el grabo el bajo, hizo coros y metió algún teclado. Pero me pareció un tema interesante, como quiebre dentro de tanta armonía y prolijidad. Es algo mas saynomoreano con citas a los sesentas.

-En algún punto también fuiste el productor del disco, además de mezclarlo casi por completo y de haber grabado varias cosas.
-Hice un poco de productor pero no tanto artístico porque yo no sugería arreglos, acordes, ni siquiera una armonía, eso lo hace todo el. Es un tipo que va sobregrabando voces y no pifia una sola nota, luego lo Juntas todo y tenes el bloque armado perfecto sin un solo error armónico. De alguna manera fui el productor del sonido del disco un poco lo que hizo durante tantos discos Joe Blaney, con quien trabaje en New York un tiempo atrás mezclando “Cantando con amigos”, un gran álbum de Palito. Finalmente Joe mezclo “La máquina de ser feliz" porque todos queríamos escuchar su pincelada. A la hora del mastering se optó por Ted Jensen. Que también masterizo “Clics modernos”. Lo sugirió Joe, ambos están en Nueva York y Blaney podía estar ahí por cualquier cosa ya que son viejos amigos.

-¿En qué estado le llegó “Lluvia”?
 -“LIuvia" ya tenía un par de años pero fue un tema que rearmamos porque no se encontró ninguna pista de las maquetas. Lo Único que quedó fue la mezcla estéreo y tuvimos que volver a hacerlo. Cuando reviso el material que Charly había grabado en Abasto Monsterland descubro unos pianos hermosos. Entonces los puse al frente. Las voces estaban grabadas en Cathedral y tenían una energía tremenda algo mágico sucedía en aquellas sesiones y no necesite más nada de la voz de Charly para "Lluvia". En cuanto a las voces de Rosario Ortega, ella grabo todo en mi estudio en dos sesiones, a excepción de su parte en “Believe” que también fue hecha en Cathedral. Lo de Rosario fue lo único que se grabó en mi estudio, ella realmente hizo un trabajo vocal magnifico en todo el álbum. Hay un como un delay en la voz de Charly en “Lluvia” que le da un ambiente muy especial.


-¿Qué efecto es exactamente?
-Es un delay que ya estaba originalmente en el Garage Band y fue lo primero que me gustó. Entonces cuando lo mezclé usé un Roland Space Echo, al igual que todos los delays del disco. No son delays insertados sino que fueron grabados en una pista, eso te permite doblarlos, panearlos, etc. Me acuerdo que cuando estaba armando los puentes de ese tema me encontré con una torna 2 que estaba igual de perfecta que la 1, una hermosura. Entonces abrí las voces, 50 para cada lado [del estéreo] y fijate que esa parte son dos voces lideres pero abiertas con lo cual le da un giro muy lindo a la canción. Y lo demás son voces al centro con las armonías que van apareciendo, muy típico de él. “Pone una voz al centro y las armonías anda abriéndolas", me decía, y ahí me acorde de “Reloj de plastilina” “De mi" y otras tantas canciones que tienen ese mismo trabajo juro que nunca me pasó estar mezclando al borde de la emoción como me ocurrió con “Lluvia”.

-Y espero que los fans de García te agradezcan esa pandereta extraordinaria en el canal derecho.
-Es un loop que hizo Fernando [Samalea] toco dos compases y lo fuimos loopeando Justamente con la idea de que sea evidente que es un loop. Es como “Buscando un símbolo de paz”, que arranca [la pandereta] y ya queda hasta el final. También en este tema hay un canto de él que corta a ‘Singin In the Rain’ que también tiene que ver con Kubrick porque es to que cantaba Malcom McDoweIl en La naranja mecánica. Para aquella cita me dijo “O la escondes bien abajo y se sugiere o la destacas", y yo elegí lo primero y le encanto. Pero mira si será abierto García que te da dos opciones totalmente opuestas y también me sugirió los paneos, algo que ya se escucha en sus grabaciones desde Sui Generis. Me dijo que lo hiciera 100 y 100 en "No tiene que hacer bien, no tiene que hacer mal" en “La  máquina de ser feliz" directamente dicho por él. Algo que también escuchas por ejemplo en “Ahora él te ofrece una manzana ahora le insiste de probar” en “Cinema verite".

-“Amigos de Dios" tiene un poco de "I'm Losing You" de Lennon.
-Él es muy fan de Lennon pero igualmente hay que aclarar que hay muchísimas canciones donde podes encontrar ese típico cliché armónico con una nota variando cromáticamente sobre la tónica de un acorde menor, “Stairway to Heaven” o “Somethtng”, si queres. Esta es otra de las canciones que se perdió todo porque se rompió el iPad en donde estaba, solo quedo el estéreo y hubo que rehacerla desde cero. Yo ya pensaba que el disco iba a quedar con nueve canciones. "No está mal", me decía a mí mismo, “yendo de la cama al living” tiene ocho “Clics modernos” tiene nueve, bueno no está mal. Pero pensaba que se estaba perdiendo algo lindo. Y un día me llama Mecha [la mujer de García] para ver si yo podía ir a Coronel Díaz y me fui con el kit portátil de grabación, notebook, Nuendo portable, un pre valvular y un micrófono muy bueno. En unas horas hicimos la canción completa y al final se puso a joder con frases y salió lo de Tinelli, que fue una ocurrencia espontánea. Esa noche hicimos el bajo, la guitarra, todas las voces y los frentes. La batería ya estaba grabada meses antes por Fernando. El final del clavicordio ya to tenia grabado y lo sacamos de la maqueta estéreo Junto con las voces que saco de la TV por eso toda esa parte final suena como en otro plano y al fin se sumó la décima canción al disco.

-¿El piano eléctrico de "Kubrick" de dónde es?
-Es corno un Rhodes y está grabado de una librería del Garage Band, muy similar a un Nord. Lo que hice fue agarrar un solo canal, pasarlo por un amplificador, saturarlo un poquito a lo Billy Preston para que suene mas “Get Back”. Todo consultado con Charly, pero lo hice así y quedó reamplificado para ganarle un poco más de sonido real.

-¿La batería de “Spector” es Samalea en Los Pájaros?
-Exacto, Charly me contó que la compuso cuando fue a ver a McCartney a Córdoba [mayo de 2016]. Arranca con la cita a “Be My Baby” pero luego toma vida propia. El loop de inicio está procesado, con paneo y un poco de distorsión y luego la batería retoma ese loop. Bombo bien grave sugerido por Charly, redo, y una pandereta muy presente. Se buscó ese sonido percusivo bien agresivo que Charly tiene sobre todo en los temas lentos. En general la batería está muy alta y es a gusto, similar a los discos de los 80. Particularmente no me gustan muchas grabaciones actuales que tienen la batería demasiado escondida y un disco de Charly, no puede sonar a Pro Tools modernoso; tiene que sonar a cualquier disco clásico, que no sepas si fue grabado en el 87, en el 93 o en el 2014. En general las baterías de todas las canciones están altas, presentes, los tachos por sobre todo.

-¿La mandolina de “Primavera” fue tocada para la canción o la levantaron de alguna parte?
-Es una mandolina real pero que salió de una librería. Es un loop que dura cuatro compases y está a lo largo de toda la canción, solo que a veces se escucha menos porque está cubierto por otras cosas. Y tiene una sola frenada, en “Ahora que estoy rehabilitado” pero luego retoma. Joe propuso llamar a un mandolinista conocido suyo y yo le dije que la idea de Charly era que sonara a loop a propósito no que sonara humana. Y Joe entendió. La canción se va construyendo alrededor de ese loop, es su columna vertebral, incluso en un momento hay cierta aspereza armónica porque la mandolina no cambia, esta buenísimo eso.

-"Mundo B" en el final cita literalmente a "Pastillas" un tema poco valorado de Kill gil.
-A mí también me hace acordar a “Llorando en el espero" o “Total interferencia”,  esos finales agónicos, largos. Y saqué una idea de la parte final de “Filosofía barata”, lo que hace Lolita Torres en ese tema, aunque no tan lirico. Con Rosario probamos y grabamos unos diez tracks de voces improvisadas. Todo eso lo fui abriendo, le puse una especie de tremolo a lo Floyd y quedo un combo estéreo de voces femeninas que fue agregado al final y que cuando lo escucho Charly le encanto. El piano del principio es también piano acústico pero yo le dije que lo iba a McCartneyzar, usábamos esas palabras en todo, el me decía a veces “Lennonizaine la voz” y yo le ponía un delay cortito. Que hice: le puse un compresor extremo-extremo a lo McCartney. Es el primer piano que se escucha en "Mundo B", el que hace el riff. Similar al de “Hey Bulldog", por ejemplo. Le encanto, y cuando me entere que iba a ser el tema 10, como final del disco me pareció increíble. Es un final de disco bien de García. Y antes de terminar tiene un loop de una voz que esta pasado para atrás, posiblemente sea un dialogo de la película “The Producers”. Ese loop no está a tempo lo que genera tensión, cada vez se va corriendo mas de la armonía, decís “ahora viene el speech en tal golpe" y no, cada vez viene mas corridito y te tensa mas la canción. Abre el disco con voces de 2007 y Chopin y Cierra con ese loop a destiempo. Me gusta cuando se dice que Random es un disco cien por Cien García, me da la sensación de tarea cumplida. No hay covers y Charly toco casi la totalidad de lo que se escucha, a la vieja usanza como en “Parte de la religión” o “Yendo de la cama al living”. Ya que el toque los bajos le cambia el concepto al disco y hay una razón por la que el álbum está lleno de teclados. Si bien Charly no me lo dijo directamente, se sentía en el ambiente que quiso homenajear a sus grandes guitarristas, el Negro García López y María Gabriela. Por eso no hay muchas guitarras en el disco y fíjate que en los créditos todas las palabras están como tachadas menos la dedicatoria a ellos dos.

Entrevista: Roque Di Pietro

Fotos: Nora Lezano (gentileza Sony Music) y gentileza Nelson Pombal.
Fuente: Revista RecorPlay
Transcripción: Hernán para Cinema Verité

viernes, 5 de mayo de 2017

En Julio se inaugura la muestra fotográfica "Los ángeles de Charly" sobre Charly García. Del 14 de Julio al 12 de Agosto


Las fotógrafas Nora Lezano, Andy Cherniavsky e Hilda Lizarazu (menos conocida en este rol) presentarán una serie de fotografías tomadas a Charly García en el Palais de Glace de Buenos Aires (Esquina Posadas y Av. del Libertador). Estas tres miradas serán reunidas por el curador Elio Kapszuk en el mes de Julio.
Nora Lezano ya expuso en su exitosa muestra Fan más de 400 fotografías donde capto la mística propia del rock centrada en la década del 90, además Nora es la responsable de las fotos del nuevo disco de Charly (Random).
Andy Cherniavsky, una de las fotógrafas más importantes del rock argentino, desde finales de los 70 hasta hoy, ha tomado algunas de las imágenes más iconográficas del género. En los 80 fue su década de hiperproductividad.
Hilda Lizarazu paralelamente a su carrera como música (aunque postergada por esta última), también se ha dedicado a la fotografía, trabajando en la década del 80 para la revista Humor, retratando además de a Charly a los músicos más importantes del rock argentino. Algunas de las fotos internas del álbum “Como conseguir chicas” son de Hilda

La muestra podrá visitarse desde el 14 de julio al 12 de agosto de martes a viernes de 12 a 20 hs., y sábados, domingos y feriados de 10 a 20 hs., lunes cerrado.
Con entrada libre y gratuita.




Hernán para Cinema Verité